Tantra: En busca del placer femenino.El Cunnilingus (sexo oral) es quizá la forma más placentera de sexo en pareja en que se involucran las mujeres. Nada puede compararse a la sensación de una tibia lengua húmeda deslizándose a través del clítoris y la vulva de una mujer. Con excepción de la masturbación, el sexo oral probablemente resulte en más orgasmos que cualquier otra práctica sexual.
Para comenzar con este tema, primero hay que hacer algunas aclaraciones. En la cabeza de muchas mujeres de los Estados Unidos (a raíz de varios avisos de productos de higiene personal) se instaló la errónea idea de que cualquier olor o fluido originado en el cuerpo humano es malo o sinónimo de falta de higiene. Nada más lejano a la realidad cuando hablamos de los genitales femeninos.
Si una mujer se permite la estimulación oral de sus genitales, debe llegar a aceptar primero sus funciones corporales normales. Su vulva está húmeda porque su vagina y vulva se limpian a sí mismas constantemente. Comenzando en la pubertad, la vagina se lava a sí misma produciendo un flujo blanquecino a transparente de consistencia acuosa a pegajosa.
Este flujo ácido mantiene a raya a bacterias malas para prevenir infecciones. Adicionalmente la mujer produce su propio olor, una firma química que indica no solamente quién es como individuo, sino también su estado reproductivo y sexual vigente en ese momento. Por ende, una vulva húmeda y con su propio aroma es una sana y normal.
Hay veces en que la vulva puede oler o saber desagradable. Esto puede deberse a la normal humedad de la vagina que se junta en los pliegues de la vulva como resultado de una pobre circulación de aire alrededor de los genitales, que evita la evaporación del exceso de humedad. Puesto que las mujeres hoy día generalmente usan ropa que evita la adecuada circulación de aire alrededor de sus genitales, a menudo es necesario que la mujer lave sus genitales antes de practicar el sexo oral.
Esto también es válido para hombres, de manera que una ducha o baño como preparación para el sexo a menudo es una buena idea, especialmente si ambos miembros de la pareja no se han bañado en varias horas. Aunque también hay que tener en cuenta que algunos hombres y mujeres disfrutan de una vulva fuertemente olorosa, esto es cuestión de gusto personal. Si la mujer siente que sus genitales huelen o saben mal, debe preguntar a su pareja qué piensa, su pareja puede disfrutar del olor que ella encuentra desagradable.
Por otro lado, hay que tener en cuenta que si los genitales de la mujer huelen desagradable, esto también puede ser provocado por una infección, por lo que siempre es aconsejable consultar con un médico. Si la mujer conoce su olor y sabor normales, un chequeo rápido le dirá si necesita lavarse antes del sexo oral, o buscar tratamiento médico.
Manos (y lengua) a la obra
Algunas parejas encuentran que el recorte o afeitado del pelo púbico de la mujer facilita el cunnilingus. Otras prefieren todo el pelo púbico cubriendo los genitales femeninos. Afeitar y recortar el pelo púbico es una cuestión de elección personal, no un requerimiento para el sexo oral.
Contrariamente a la creencia popular, y expectativas de muchas mujeres, el cunnilingus no es una habilidad natural con que nace cada hombre o lesbiana. El cunnilingus es una técnica aprendida. Si no te tomas el tiempo para enseñarlo o aprenderlo, nunca disfrutarás de sus beneficios.
Cada mujer es diferente, por lo tanto, no importa cuán bueno o buena fue alguien dando placer oral a una mujer en el pasado, aún necesitará reaprender su técnica si se cambia de pareja. Hay razones físicas y psicológicas para esto.La comunicación es muy importante para el sexo oral placentero, y el sexo en general. La mujer debe guiar a su amante de la misma manera que guiaría a un ciego manejando un automóvil en una calle transitada de la ciudad, con instrucciones detalladas y exactas. Sabemos que en el momento de hacer el amor, muchas personas sienten rechazo por hablar mientras se refriegan mutuamente. Esto es natural. Lo que no tomamos en cuenta es que hay muchas otras maneras de comunicarle a

nuestra pareja como queremos que nos haga un buen cunnilingus y que zonas, en ciertos momentos, no queremos que toque o excite o que se detenga, que no siga insistiendo porque estamos muy susceptibles, muy sensibles y necesitamos un descanso.
Para ello disponemos de una variedad sin fin de sonidos que revelan nuestro sentir, si este es de agrado o desagrado y con el énfasis que lo emitamos, nuestra pareja se dará o se ira dando cuenta de estos códigos.
En el sexo vale mucho la intuición y esta es una muy buena ocasión no solo para adiestrar a nuestro hombre sobre como nos gusta que nos haga sexo oral, sino también que el también tenga acceso a esta forma intuitiva de comunicación. Porque muchos hombres tienen la idea de que esa es un área vedada para ellos, (no solo estamos hablando de que muchos sienten cierto morbo por hacerles a sus mujeres sexo oral, este es todavía un prejuicio muy extendido, sobre todo al principio de una nueva relación, también nos estamos refiriendo a lo intuitivo). Deben comenzar a comprender que la intuición es una manera muy divertida de que empiece a “adivinar” lo que sentimos, de que aprendan a anticiparse a lo que estamos necesitando. No importa si se equivoca o que lo haga varias veces, lo que cuenta aquí es aprender y el poder hacerlo de una manera divertida y distendida. Ir llevando a nuestras parejas hacia este terreno intuitivo, es una manera de llevarlos hacia lo femenino en la pareja, que comiencen a pensar en función de lo que nosotras necesitamos o nos gustaría que el nos haga y que el también se abra a este tipo de comunicación sin palabras. De todas maneras, un susurro leve o palabras o frases cortas y pronunciadas de una manera sensual y delicada es otra de las formas de pedirle o indicarle como nos gustaría que el se desempeñe, como por ejemplo: “ahi no!” o “si, ahí, mas adentro”, etcétera, por lo general reforzando estas palabras con indicación de nuestras manos sobre su cuello o cabeza seguido de movimientos del cuerpo que refuerzan esta actitud. Y para no desalentarlo, procurar siempre ser positiva, tengámosle paciencia que ellos no disponen de una anatomía femenina y muchas veces no entenderán de entrada nuestras necesidades (cosa que no sucede en las relaciones entre dos mujeres).
Algunas mujeres se sienten incómodas dando comandos y pedidos sexuales, pero deben tener en cuanta que necesitan ser "instructoras de entrenamiento" si esperan obtener lo que realmente quieren y necesitan en la cama. Todavía hoy en día, muchas chicas se sienten cohibidas de tomar la iniciativa en este campo y expresar directamente lo que quieren y como lo desean, confunden esta actitud con “ser masculinas” pero no tiene nada que ver, esas son ideas implantadas por una sociedad que todavía continua con muchos prejuicios y tabúes de las épocas de nuestras abuelas. Si por un lado, en las empresas actuales sabemos que si estamos en un grupo de trabajo es parte del quehacer diario el ser asertivas y comunicar lo que esta mal y para ello no nos callamos la boca y vamos de frente y nadie por eso nos tacha de ser masculinas, por otro lado, en la intimidad también debemos aprender a “educar” a nuestras parejas y no ser dubitativas si pretendemos el máximo disfrute.
Tome la cabeza de su pareja con sus manos y guíe su boca adonde usted la desea. Si desea que permanezca ahí, envuelva sus piernas a su alrededor y mantenga su cuerpo en posición. Hay varones que se excitan aun mas si tomamos una actitud dominante apretando con un poco de fuerza nuestros muslos sobre su cuerpo, como poseyéndolo y para indicarle que somos las que llevamos el control o si tomamos con determinación su cabeza sujetándolo del pelo y llevándolo a donde queremos. Estos son códigos que el ira aprendiendo y de este modo estará mas pendiente y llegara un punto en que con la practica, no necesitara casi instrucciones, con solo mover levemente el cuerpo o las piernas, el reconocerá lo que esperamos de el y lo cumplirá. Al principio, la persona que lleva a cabo el sexo oral debería buscar la guía en los ojos de su pareja, preguntándole si le gusta lo que hace. Las mujeres deben ser honestas con su pareja, jamás fingir placer u orgasmo.
La posición adecuada Puesto que el cunnilingus o sexo oral puede durar mucho tiempo, ambos compañeros necesitan encontrar una posición cómoda. Las mejores son aquellas en las cuales el receptor está en una posición dominante, esto es, sentada sobre su cabeza y hombros, de rodillas o tendida sobre su pareja. Esto nos da mayor libertad y control de movimientos. Idealmente ambos miembros de la pareja deben estar totalmente relajados durante el cunnilingus.
Si uno o ambos miembros están incómodos, se vuelve más un trabajo que un placer. Usted no quiere que la persona que lleva a cabo el sexo oral se lastime o se le acalambre el cuello sosteniendo su boca hasta la vulva de su pareja. Tómese un tiempo para encontrar una postura cómoda antes de comenzar a tener sexo.
De esta manera, la receptora queda arrodillada sobre la cabeza de su pareja, bajando su vulva sobre la boca de aquél. Ella puede quedar mirando la cara o los pies de su pareja. Puedes poner una almohada debajo de la cabeza de la persona que realiza el cunnilingus para levantarla hasta la altura de la vulva.
· La receptora acostada sobre la cama con sus piernas en el piso. Su pareja entonces se pone de rodillas sobre el suelo entre sus piernas abiertas.
· Algunas parejas pueden desear yacer de costado, lado a lado, con la cabeza contra el pie del otro.
· Otras parejas pueden necesitar acostarse en el piso de costado, en ángulo recto formando una "T", quien lo ejecuta recostando su cabeza sobre el muslo interior de la receptora.
· Desde ya que siempre está la posición tradicional donde la receptora yace de espaldas con las piernas abiertas y su pareja se ubica entre sus muslos.
. Otra manera es la mujer parada y apoyada contra una pared y el varón debajo, como si fuera un ternerito bebe mamando de la madre.
Táctica y técnica:
Los métodos empleados en la realidad varían de pareja a pareja. La sensibilidad de la vulva y el clítoris de la mujer determinará qué tipo de estimulación le gusta y a la cual responde más. Hay mujeres que prefieren un toque suave y lento, otras gustan un toque rápido y firme. La mujer con labios menores bien desarrollados puede gustar que se los chupen; una mujer con labios menores pequeños o ausentes no podrá experimentar esto.
Si la mujer tiene clítoris que se proyecta hacia afuera o está bien desarrollado, su pareja podrá chuparlo como a un pequeño pene. Si la mujer tiene un clítoris pequeño u oculto, su pareja sólo podrá lamerlo. Sin embargo hay una pequeña regla, al menos que usted intente fastidiarla, mantenga su ritmo e intensidad una vez que está cerca del orgasmo. Nada molesta más a una mujer durante el sexo oral que su pareja quiebre su ritmo, o que vague cerca de su zona erógena, cuando está al borde del orgasmo. (Hay hombres que sabiendo esto, buscan que ella asuma un rol mas agresivo provocándola de esta manera, para fastidiarla, en ese caso se deben seguir los propios instintos).
No busque el clítoris inmediatamente. Si la mujer no está excitada adecuadamente su clítoris estará muy sensible o completamente insensible a todas las formas de estimulación. Necesita esperar para que sus hormonas fluyan y para que sus genitales se inunden de sangre.
Haga un viaje lento y prolongado hasta su clítoris. Descubra su clítoris por accidente. Acaricie, bese y lama la parte interna de sus muslos. Lama gentilmente el área donde se unen su vulva y sus muslos. Lama lentamente su monte púbico y labios mayores. Tómese su tiempo.
Corra su lengua a lo largo del surco formado por sus labios mayores. Deslice su lengua entre sus labios mayores y menores. Si es posible tira sus labios menores hacia adentro de tu boca y chúpalos; tira la sangre gentilmente dentro de ellos. Lama el área entre sus labios menores; el área justo fuera de la vagina y el sitio del orificio uretral. Si su cuerpo clitoridiano está bien definido, corra su lengua a lo largo de los surcos que lo separan de los labios mayores. Cuando ella esté chorreando mojada y pidiendo más, comience a lamer muy suavemente su clítoris.
Al principio no retraiga su capuchón. Déle tiempo para excitarse bien. Cuando ella parece estar lista para explotar deslice hacia atrás su capuchón clitoridiano con sus dedos lubricados, (ella puede usar los suyos propios), y lama y chupe sobre su glande clitoridiano exquisitamente sensible. Por sobre todo sea muy suave, a las mujeres nos agrada mucho esto.
Hay mujeres que requieren un toque muy ligero; otras encontrarán que esto les hace cosquillas y requerirán un toque firme pero suave. Otras incluso no podrán tolerar la estimulación directa de su capuchón clitoridiano. Chupe suavemente sobre su clítoris; saque suavemente más sangre de él. Una vez que encuentre una forma de estimulación que le sea placentera, mantenga esa estimulación hasta que ella experimente el orgasmo, si ella quiere. Si ella no puede experimentar el orgasmo, continúe la estimulación en tanto sea placentera para ambos. El cunnilingus no necesita incluir el orgasmo para ser muy placentero y satisfactorio.
Si la mujer ya sabe lo que le gusta, escuche sus instrucciones. Si ella jamás ha experimentado el cunnilingus, o al menos una sesión placentera, debe experimentarse lentamente. Incluso las parejas que están sintonizadas quieren probar a veces técnicas nuevas. Cuando experimente, pruebe mover su lengua sobre su vulva en todas las maneras que se imagine. Hay muchas maneras, y sólo una manera de averiguar lo que funciona mejor para ella, prueba y error.
Si ambos compañeros están completamente relajados en una posición cómoda, quizá no pueda abrir los labios mayores de la mujer para obtener los tesoros usando tus manos, entonces necesitará enterrar su cara en su vulva, y encontrar su clítoris y labios menores con sus labios y lengua. Si las piernas de la mujer están abiertas, sin embargo, su vulva se abrirá naturalmente y sus labios mayores se apartarán cuando esté muy excitada.
Como su lengua puede cansarse, asegúrese de usar sus labios y lengua para acariciar y chupar sus delicados tejidos alternativamente. Si extiende su lengua totalmente y no está acostumbrado, pronto se cansará. Es mejor mantener tu boca tan cerca de su clítoris y labios como pueda. Use toques cortos con su lengua ligeramente extendida.
La mujer puede disfrutar cuando usted inserte su lengua en su vagina y estimule sus paredes vaginales. Quizá no pueda insertar tu lengua muy profundo, pero usualmente los tejidos más sensibles están cerca de la entrada. Hay mujeres que disfrutan cuando usted inserta su(s) dedo(s) en su vagina y estimula sus paredes vaginales, y posiblemente su punto G, mientras chupa su clítoris.
Algunas mujeres disfrutan si usted mete su(s) dedo(s) lubricado(s) en su ano y/o masajea su ano mientras hace el cunnilingus. Puedes también incluir el uso de penes sustitutos (dildos), vibradores, y enchufes anales (butt plugs). La mujer puede disfrutar la sensación de ser dilatada o penetrada mientras es estimulada oralmente. Un vibrador puede hacer posible el orgasmo durante el cunnilingus cuando es imposible de otro modo. El vibrador solo puede llevar al orgasmo, pero la combinación puede ser más placentera y resultar en un orgasmo más intenso. Muchas mujeres no son partidarias de compartir sus “juguetes íntimos” con sus parejas por temor a que ellos piensen que son demasiado liberales. Es que esto se confunde con que si una mujer es así de liberal, puede que sea lesbiana o que le guste cambiar rápido de pareja y no, esto es otro de los prejuicios que seguimos arrastrando del siglo pasado. El debe comenzar a entender que al hacerlo participe de nuestros juguetitos íntimos, le estamos revelando una parte muy privada y preciosa de nuestras vidas y que no lo hacemos con cualquiera. Pasa igual cuando le pedimos al varón que se masturbe y nosotros solo lo observamos, se trata de compartir, de transgredir los limites, de romper las rutinas que nos atan y compartir nuestros secretos íntimos de una manera consensuada.
Muchas parejas gozan realizando la famosa posición '69' o Yin/Yang durante el sexo oral. Estos términos aluden a la práctica en la cual ambos miembros se estimulan oralmente a la vez, yaciendo la cabeza de uno contra los pies del otro. Algunas parejas encuentran esto muy placentero, suministrando la excitación y orgasmo uno al otro.
Otras parejas encuentran que no pueden concentrarse en lo que hacen al otro, y están tan absorbidas en su propio placer que olvidan estimular a su pareja. Algunas se distraen tanto en lo que hacen al otro que ellas mismas no pueden experimentar el orgasmo. Por lo tanto nuevamente, prueba y error te dirán si estas posiciones y consejos son adecuadas para ti y tu pareja.